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miércoles, 8 de noviembre de 2023

Comunicado sobre las Instrucciones de organización y funcionamiento de los centros de atención preferente para alumnado con necesidades educativas especiales derivadas de Trastorno del Espectro Autista y la propuesta de atención educativa específica en un aula de apoyo extenso y especializado (Área de Educación de Podemos CM)

Comunicado del Área de Educación de Podemos Comunidad de Madrid en respuesta a la Resolución conjunta de las Viceconsejerías de Política Educativa y de Organización Educativa por la que se dictan Instrucciones para facilitar la organización y funcionamiento de los centros de atención preferente para alumnado con necesidades educativas especiales derivadas de Trastorno del Espectro Autista y las actuaciones relacionadas con la propuesta de atención educativa específica en un aula de apoyo extenso y especializado

Se trata de una normativa que llega tarde -más de veinte años, 2001-2002, después de la implantación de los centros preferentes de alumnado con Trastorno del Espectro Autista (TEA)- y, desde luego, mal, porque empeora las condiciones de estos alumnos y alumnas, tras un largo periplo, en el que, como acostumbra esta administración, no se ha evaluado ni regulado el funcionamiento de este proyecto de centros preferentes.

No se ha evaluado para introducir mejoras, en el marco de una educación inclusiva, como persigue toda evaluación educativa que se precie, sobre cualquier plan implementado, ni se han regulado las funciones y tareas de los profesionales que atienden a este alumnado. 

Este proyecto se inicia como se ha señalado, en el curso 2001-2002, con la intención de dar una respuesta educativa acorde a las necesidades de la población con diagnóstico de TGD/TEA, en aquellos casos que requieren de un apoyo educativo intensivo y extenso en el tiempo, para favorecer sus aprendizajes y su  integración social.

Con el paso de los años el número de centros ha ido aumentando significativamente. En la actualidad existen más de 700 centros de esta escolarización preferente y más de 850 aulas de apoyo extenso y especializado, para atender las necesidades de este perfil de alumnado. Han ido funcionando gracias a la voluntad de los y las docentes, sin ninguna regulación normativa concreta, ni sobre su organización, funcionamiento o funciones y tareas concretas de los profesionales.

Ahora con el curso empezado, sin escuchar a los profesionales y a las familias se plantea esta resolución, en un contexto de segregación y de recortes en la Educación Pública, como es habitual por parte del Partido Popular. 

Entre las medidas “más por menos” que señala esta resolución destacamos:

1- Las aulas de apoyo extenso y especializado en estos centros se crearon para atender a un número máximo de 5 alumnos/-as, dotadas de un profesional de Pedagogía Terapéutica o Audición y Lenguaje y un Técnico Superior en Integración Social. Pues bien, con esta normativa se abre la puerta al aumento de la ratio a 7 alumnos por aula, sin que ello conlleve un aumento de estos profesionales. Este incremento supone un 40% más que en la ratio anterior, cuando las condiciones y necesidades de este alumnado requieren medidas extraordinarias, que hacen inviable una atención adecuada e individualizada, que garantice su desarrollo e inclusión plena en el centro escolar y en su entorno social.

2- La nueva normativa establece un tiempo de permanencia en el aula de apoyo extenso y especializado de al menos ⅔ de la jornada escolar, sin tener en cuenta las características y necesidades individuales que este alumnado pueda precisar durante su escolaridad, o en periodos críticos que requieran de una mayor atención. Además, proponen revisiones anuales; por sí este alumnado no se ajusta a este criterio y modificar así su modalidad de escolarización, es decir, derivarlos a Centros de Educación Especial, sin darles tiempo a desarrollar todas sus potencialidades en los centros ordinarios.

3- Además, establece que en el aula de apoyo extenso y especializado no pueda haber más de 5 alumnos a la vez, obviando que los apoyos por parte de PT o AL se pueden proporcionar tanto dentro de este aula como en el aula de referencia, para facilitar y acompañar al alumno en su grupo-clase. ¿Cómo se va a poder tener, al mismo tiempo a los 5 alumnos y poder prestar ese apoyo tan importante en el grupo de referencia? Sin duda, esta normativa la ha elaborado alguien que parece  desconocer u obviar  las necesidades reales de estos alumnos y alumnas.

4- Por otra parte, si los EOEP tienen que hacer valoraciones y revisiones anuales, ven incrementada su carga de trabajo, ya de por sí saturada, lo que hace muy difícil poder llevarlas a cabo por falta de tiempo y de plantilla. Seguimos pues con más por menos; es decir, más trabajo con los mismos profesionales, ya sobresaturados, con ratios imposibles de abarcar.

Asimismo, tememos que lo que esconde esta valoración continuada es empujar al alumnado que no avance según “unos criterios” (criterios que no se ajustan a las características de este alumnado) a un cambio de modalidad. De esta manera se fomenta la segregación y la exclusión favoreciendo su derivación en mayor medida a centros de Educación Especial. De hecho la respuesta que se ha dado en algunos casos a las familias que ven rechazadas las solicitudes de incorporación de sus hijos/-as a estos centros, van en la línea de recomendar la conveniencia de un cambio de modalidad de escolarización en este sentido.

5- La “nueva ocurrencia”, que no es nueva, pero que atenta gravemente contra la Atención Temprana (fundamental para este alumnado, ya que provee de los apoyos y medidas oportunas, desde la primera detección de necesidades) es que “primero tienen que pasar por otros apoyos o medidas específicas de atención educativa previas, que se hubieran aplicado durante un tiempo suficiente”, es decir desde los  apoyos ordinarios. Ello supone retrasar notablemente la aplicación de las medidas de ajuste adecuadas, aun cuando estén ya detectadas en la primera evaluación temprana. No se entiende bien este retraso discriminatorio e injustificado, si no es para ahorrarse recursos personales y materiales.

6- En lo referente a los recursos personales de profesorado especialista en Pedagogía Terapéutica y/o Audición y Lenguaje y el de Técnico Especialista en Integración Social, no se definen sus funciones, pero además con la normativa se les considera recursos del centro. Ello implica que podrán ejercer otras funciones (sustituciones, apoyo a alumnado no TEA...), a pesar de tratarse de perfiles de intervención específicamente previstos en estos centros preferentes, para atender al alumnado del aula de apoyo extenso y especializado.

7- La normativa también afecta al Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica Específico de Alteraciones Graves del Desarrollo, que es el que se ocupa de asesorar sobre este perfil de alumnado. Entre sus funciones se destaca la de asesorar de manera sistemática, desde el ámbito de la especialización, al conjunto del profesorado y resto de profesionales destinados en los centros de atención preferente para alumnado con necesidades educativas especiales derivadas de TEA. ¿Cómo pueden llevarlo a cabo cuando sólo hay un equipo para 800 aulas y además se ocupan de otros alumnos y alumnas con alteraciones graves en la comunicación y relación social?

Como hemos señalado, esta nueva normativa ha llegado con el curso ya empezado sin tener en cuenta la opinión de los y las profesionales o la de las familias, de colectivos y asociaciones implicados en la atención respetuosa e inclusiva  de la discapacidad.

Es una nueva arremetida deliberada contra el alumnado más vulnerable, que necesita una respuesta ajustada a sus necesidades y nunca debería ser la víctima, como es el caso, de la política de saqueo a la Educación Pública del Partido Popular. Un Partido Popular empeñado en segregar, excluir y recortar la atención a la diversidad. 

¿Cuántos más destrozos y recortes vamos a tener que seguir soportando los madrileños y madrileñas? 

Revertir esta situación en el futuro, una vez que estos pésimos gestores de lo público ya no estén, va a tener un coste demasiado grande.

6 de noviembre de 2023

Equipo de Trabajo de Inclusión educativa del Área de Educación de Podemos Comunidad de Madrid

viernes, 29 de julio de 2022

El gobierno de la Comunidad de Madrid persevera en el deterioro de los servicios educativos públicos de orientación educativa (Comunicado del Área de Educación de Podemos Comunidad de Madrid)

 

La nueva circular de la Dirección General de Educación Infantil, Primaria y Especial relativa al funcionamiento de los Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica (EOEP) de Madrid para el curso 2022/23 viene a abundar en el deterioro de los servicios educativos públicos de orientación y da continuidad a los cambios notables surgidos de la circular del curso pasado.

En primer lugar no se hace ninguna evaluación del enorme impacto negativo que ha tenido la circular de funcionamiento de este curso 2021-22. Esto ya no sorprende a nadie, puesto que estos gestores del Gobierno de la Comunidad de Madrid no tienen nunca intención de evaluar ninguna modificación sustancial en la Educación Pública; véase la situación de la atención a la diversidad, el bilingüismo, la zona única de escolarización, la construcción de centros por fases, ahora las “becas”, en realidad cheques escolares para las familias con rentas altas que escolarizan a sus hijas e hijos en centros privados… En fin, la segregación, la descapitalización y el desmantelamiento de la Educación Pública.

Respecto a la intervención de los EOEP, nuevamente entra en colisión con normativas de orden superior no derogadas como la Resolución del 28 de julio de 2005 y la Resolución del 17 de julio de 2006, impidiendo de hecho que se realicen algunas de las funciones que tienen encomendadas los equipos, especialmente aquellas relacionadas con el trabajo en el sector[1] y el de coordinación interna, elementos clave que dan sentido a la tarea de estos servicios de apoyo a la escuela.

Resaltamos el carácter sociocomunitario de su intervención en el ámbito educativo, pero también respecto al ámbito social o de salud.

Respecto al sector se ven limitadas o imposibilitadas las coordinaciones con los servicios de salud primaria y especializada, como la salud mental. Hay que tener en cuenta la implicación directa y recíproca del bienestar personal y familiar en los procesos de aprendizaje desarrollados en los centros educativos. No es posible una visión integral y global del alumnado sin considerar la influencia que tiene el contexto familiar y social en el funcionamiento y desarrollo de alumnos y alumnas, y sin una acción conjunta entre servicios.

En este sentido la colaboración con servicios sociales y otras instituciones de carácter socio comunitario del sector se ve muy restringida, no siendo posible la continuidad en la coordinación y seguimientos, o inexistente en muchos casos, por la sobresaturación de los servicios.

La muy escasa presencia de los profesionales PTSC (Profesor/a Técnico/a de Servicios a la Comunidad) y Trabajo Social en los equipos -en muchos casos las plantillas no han aumentado en estos perfiles en más de tres décadas-, esenciales en este trabajo de zona, genera gran estrés y frustración, al tener que abandonar a su suerte gran parte de la atención que podría llevarse a cabo en relación con alumnos y alumnas de muchos centros. Hablamos precisamente de población especialmente vulnerable, en el contexto de una pandemia y tras sucesivas crisis socioeconómicas como la que estamos padeciendo ahora.

En cuanto al trabajo interno, al haberse reducido a una mañana semanal en la sede de los equipos, resulta muy difícil disponer de tiempo suficiente para colegiar decisiones respecto a alumnado concreto. Hemos de recordar que los equipos no son una suma de profesionales agregados e independientes y que las decisiones que se toman respecto a la evaluación y diagnóstico de necesidades educativas, comprometen los apoyos que un alumno o alumna va a recibir y el debate y consenso, permiten objetivar y adaptar mejor las orientaciones a las familias y a los centros.

Como recurso externo de sector, la restricción de tiempos dificulta igualmente el trabajo en comisiones tanto para la gestión interna (elaboración de planes y memorias, documentación, gestión de biblioteca, actualización de archivos y expedientes, acogida y asesoramiento de nuevos profesionales, gestión de compras y de pruebas psicopedagógicas, recursos materiales y tecnológicos, Tecnologías de la Información y de la Comunicación, etc.), como para el debate más técnico.

Los equipos son buenos conocedores de la realidad de los centros del sector que atienden. Restringir los tiempos de coordinación implica dificultar o imposibilitar, como ha ocurrido este año, que se puedan elaborar orientaciones y materiales para trasladarlos a los centros, tal como se hizo durante la pandemia y el curso de reinicio (elaboración de planes de refuerzo, instrumentos de detección de dificultades emocionales, plan de acción tutorial, etc.). Este curso, por ejemplo, no se ha dispuesto de tiempo para abordar la nueva Ley de Educación y los decretos del nuevo currículo, aspectos sobre los que los equipos tendrán que asesorar el próximo curso.

Las tareas burocráticas se han multiplicado sin cesar en los últimos años, lo que ha sobrecargado aún más la labor de los equipos. Esto no es casual. Se tiene la impresión de que cualquier coordinación y proceso deliberativo colectivo compartido de decisiones no es del agrado de estos gestores, que prefieren no escuchar, ejercer el control a través de la burocratización de decisiones, ejecutar acciones a veces contradictorias y arbitrarias, teniendo que desdecirse, como ha ocurrido con el desarrollo del Programa de cooperación Territorial de Unidades de Acompañamiento y Orientación Personal y Familiar del Alumnado Educativamente Vulnerable, dotado con fondos europeos, que se impuso a los equipos y los centros cuando ya habían elaborado su programación anual y que ésta administración está utilizando para financiar gastos ordinarios.

Creemos finalmente que un nuevo modelo de “desorientación” educativa se está fraguando, como se puede constatar a partir de las dos circulares de funcionamiento de equipos del curso pasado y para el próximo 2022-23. La modificación de las condiciones laborales respecto a itinerancia, horario y aspectos organizativos así lo atestiguan.

El debate público sobre este asunto, como en otros, es CERO.

Por todo ello y conociendo muy bien el devenir de la política educativa de esta administración no esperamos ningún cambio, salvo el de los actuales gestores. Sin embargo, planteamos y EXIGIMOS:
  • Aumentar el número de profesionales PTSC y de apoyo a la diversidad en los equipos de orientación.
  • Mantener el horario de trabajo de sector y trabajo interno como señalan las resoluciones aludidas, aún vigentes.
  • Reconocer el horario del desplazamiento desde las sedes a los centros, entidades e instituciones.
  • Abrir un debate clarificador sobre los modelos y sistemas de orientación, con la participación de equipos, centros y familias.
Con estas circulares se modifica sustancialmente el ejercicio de las funciones de los EOEP, repercutiendo negativamente en la calidad de la orientación socioeducativa pública, calidad que las familias y la comunidad educativa madrileñas merecen.

27 de julio de 2022

Grupo de Trabajo de Orientación Educativa e Inclusión

Área de Educación de Podemos Comunidad de Madrid



[1] El término sector hace referencia no solo a la zona geográfica de localidades que atiende cada equipo de orientación, sino también al ámbito de funciones reflejadas en la normativa, que van más allá de la intervención en los centros, como la coordinación con servicios sociales y educativos, de salud primaria o especializados o  la participación en otros espacios de coordinación en corporaciones locales, como las mesas de absentismo, entre otras.

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